Un inesperado tesoro

Por Esther Borrego
Trabajadora social
Barcelona, octubre 2017
Foto: Assumpta Sendra

Hace unos días tuve un tesoro en las manos, sí, y no penséis que era un tesoro cualquiera, de aquellos que aparecen en los cuentos, no. Éste era de verdad y seguramente el mejor regalo que uno puede recibir en ciertos momentos.

Sí, hace unos días nos llegaron unos contenedores llenos de la compasión y la solidaridad de toda una ciudad o, mejor dicho, de miles de personas que la tercera semana de agosto estaban en Barcelona y quisieron convertir el dolor en belleza.

Sí, recibimos todas las velas que durante una semana se habían ido depositando en las Ramblas de Barcelona, aquellas que con tanto respeto y compasión cada persona quiso dejar en los distintos sitios de la calle que había sido escenario del terror el 17 de agosto por la tarde.

Cuando vimos bajar el primer contenedor, no pudimos contener la emoción al saber que seríamos los privilegiados de poder recuperar aquellas velas que habían sido la herramienta para abrir una nueva ventana a la esperanza en aquellos días llenos de dolor.

Cuando la tarde del 17 de agosto a las 17 horas sentimos que desalojaban las Ramblas, tardamos un buen rato para poder creer que aquello estuviera pasando en nuestra ciudad. Poco después ya empezó a verse como la solidaridad se ponía en movimiento en zonas próximas al centro del atentado.

Fue horas después que empezaron a aparecer los primeros signos de compasión en forma de mensajes escritos en post-its, con tiza en el suelo, con velas para dar luz ante tanta incerteza… Cada signo llenaba el centro de Barcelona con un poco de compasión ante el dolor, abriendo una nueva brecha a la esperanza.

Poco a poco, nuestra ciudad recuperó la normalidad, y todos estos signos fueron retirados con la unción que merecían. Los mensajes fueron guardados, y se decidió que las velas pudieran reciclarse en alguna entidad.

El mayor beneficio de poder trabajar con estas velas será seguramente el saberse depositario de tanta compasión, del gran tesoro que supone saber que uno puede tener en sus manos aquello que ha llenado de luz unos días llenos de oscuridad.

 

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One comment on “Un inesperado tesoro
  1. Nelson Polanco

    Solidaridad es renovar la ternura
    en un entorno donde se ha puesto de manifiesto la ira

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