Alfredo Rubio de Castarlenas

alfred_rubioHombre de amplia formación humana y viajero incansable por todo el mundo, atento a la realidad en todos sus aspectos y entusiasta de lo existente, inquieto por saber, con interés por todo, de escucha atenta y pluma ágil pero en absoluto banal.

Probablemente una de sus más significativas cualidades fue la de formular un pensamiento hondamente vitalista y sinceramente humilde. Su conciencia de que podía aportar algo al conjunto de la sociedad era tan fuerte como la certeza de que el diálogo con personas serias y sensatas, provenientes de todos los saberes o experiencias, le enriquecía.

Unido a otras personas que coincidían con su misma sensibilidad, creó el Ámbito de Investigación y Difusión María Corral con la convicción de que los medios de comunicación social eran un instrumento valioso e indispensable de la cultura contemporánea y que tenían que ser provistos de contenidos adecuados para el bien de todos los miembros de la sociedad.

Cuando conmemoramos los diez años de su muerte, se recopilaron los puntos principales de su pensamiento y obra.

Apuntes biográficos

Alfredo Rubio nació en Barcelona el 12 de julio de 1919. Hijo de la poetisa Marina de Castarlenas y del industrial textil, Federico Rubio.

Su infancia la pasó en un ambiente en que abundaban los artistas e intelectuales. Hizo el bachillerato en el Politécnico Eulàlia de Sarrià.

A los 16 años tuvo que vivir la guerra civil, tiempo en que conoció y profundizó en el existencialismo de J. P. Sartre y A. Camus. A partir de éste se cuestiona la existencia humana y su finalidad.

En 1938 se ve obligado a ir al frente de guerra, donde fue asistente de un capitán. Había iniciado estudios de arquitectura, pero el peso de la guerra le empujó a estudiar medicina. Dio clases como profesor adjunto de Patología Médica y de Historia de la Medicina, en la Facultad de Medicina de la Universidad de Barcelona.

A los 28 años inició la preparación del sacerdocio. Realizó estudios de Teología en la Universidad de Salamanca y de doctorado en la Universidad Gregoriana de Roma. Fue ordenado sacerdote el 19 de marzo de 1953.

Después de su ordenación dirigió el Colegio de Nuestra Señora de los Rosales, en Madrid. Más tarde fue administrador de la Iglesia Española de Santiago y Montserrat.

Entre 1956 y 1958 recorrió varios países de Latinoamérica. Durante este tiempo, estando en México, redactó las bases de su pensamiento, el Realismo Existencial, que señala que cualquier cosa distinta de las que incidieron en nuestro origen habría ocasionado que no existiéramos.

Entre sus muchas obras se cuenta la creación de la Casa de Santiago, para vocaciones sacerdotales adultas. También creó la Asociación Grupo Claraeulalias, que promueve un estilo de vida contemplativo y activo desde una dimensión laica. Fundó el Ámbito de Investigación y Difusión María Corral y la Universitas Albertiana. Es autor de la «Carta de la Paz dirigida a la ONU», que redactó durante un viaje a China. Puso en marcha la Revista RE, en sus dos versiones –castellana y catalana- para difundir el realismo existencial.

En sus numerosos escritos filosóficos, poéticos o narrativos, dejó el legado de un pensamiento profundamente arraigado en la realidad y sus evidencias, y de su enorme interés por el ser humano, la persona y su formación integral.

Alfredo Rubio murió el 7 de mayo de 1996, en Barcelona, después de una larga enfermedad.